DESDE EL LEJANO SUR, UN TRIO DE MUSICOS CON UNA LARGA CARRERA A SUS ESPALDAS SE PUSO A JUGAR CON UNA DE LAS OBRAS MAS IMPORTANTES DE LA DÉCADA DEL 90, LAS 69 CANCIONES DE AMOR DE MAGNETIC FIELDS. EL RESULTADO ES NOVEDOSO Y CLASICO, RESPETUOSO PERO JUGUETON: CON USTEDES, LOS CAMPOS MAGNETICOS.
Canciones de fiesta, de muerte, de odio, de reflexión. De felicidad, de sexo rabioso o mimoso, de amistad. Y englobando todo eso, el amor y sus canciones. En 1999 la banda neoyorkina The Magnetic Fields -comandada por Stephin Merritt- sacó una obra magistral que reunía, repartidas en tres discos, 69 canciones acerca de este macrosentimiento. 69 Love Songs en su momento fue considerado como una epopeya un tanto exagerada en un contexto musical en el que no cuajaba demasiado. Esta temporada, Buenos Aires, a poco más de diez años del lanzamiento de este compendio total sobre el amor, el Bafici nos acercó Strange Powers: Stephin Merritt and The Magnetic Fields, una casi biopic en la que el genio creativo del cantante explota para todos los costados. Además, en julio se llevó a cabo la muestra colectiva 69 cuadros de amor, la primera que tomó como eje ese disco fundacional para fusionar cuadros temáticos (uno por canción) con lecturas de cartas y, como frutillita, un recital de Los Campos Magnéticos. Lejos de ser una banda de covers, el trío compuesto por Alvy Singer (Alvy Singer Big Band), Nacho Rodríguez (Onda Vaga) y Sebastián Rubin (Rubin y los Subtitulados) tomó el repertorio de Merritt, lo tradujo y desde hace unos cuantos meses lo reinterpreta en cada recital que brinda. Este año sacaron “Alvy, Nacho y Rubin interpretan a Los Campos Magnéticos”, la nueva joyita del cancionero porteño, surgida de tres amigos haciendo la música que les gusta. Alvy conversó con Llegás y contó que los tres anhelan que Merritt use alguna vez el ukelele que le hicieron llegar hace poco.
¿Cuál fue el disparador para comenzar a reinterpretar las canciones de The Magnetic Fields?
Un día en La Paloma (Uruguay) Pablo Grinjot me presentó a Nacho, teníamos una guitarra, y yo toqué dos canciones de The Magnetic Fields que suelo interpretar en mis recitales. Nacho se iluminó, me contó que era muy fan de ellos y que Rubin también versionaba temas de Merritt. Unos meses después Rubin se acercó a escuchar mi set en Plasma y me dijo que fuera a verlo, que iba a tocar “The luckiest guy on the Lower East Side”. Había querido traducir ese tema, pero me parecía muy difícil. Y me gustó mucho, era “El galán de la Paternal”. Así que desde ese día siempre que nos cruzábamos los tres, fantaseábamos con armar el grupo. Nunca pensé que iba a pasar de verdad.
¿Qué valor le dan a la interpretación de canciones de otros?
Los tres somos muy conscientes de lo importante que es interpretar en la música. Aprender una canción o una obra, saberla, estudiarla, apropiársela. Disfrutamos mucho hacer eso. En el jazz y la música clásica la interpretación es un valor en sí mismo; el intérprete aporta a la obra su sonido y su visión del mundo. Hacemos una relectura, una reinterpretación de la obra de Merritt. Es nuestra manera de decir esas palabras y la manera de tocar esas melodías. Le ponemos el cuerpo.
¿Qué creen que aportan a la obra de Merritt?
En cada disco de él hay una búsqueda sonora muy curiosa, inquieta, por momentos difícil y vanguardista. Y nuestro sonido es mucho más convencional: las voces bien al frente, para que se entiendan las letras. De todos modos, la obra de Merritt no nos necesita, sino mas bien al revés, los ampliados somos nosotros, ahora que ese repertorio pasó por nuestras manos.
¿Qué expectativas tienen con la salida del disco?
Seguir tocando, divirtiéndonos como hasta ahora. Es lindo tener el disco, porque las canciones pueden llegar a la gente que no se acerca a los conciertos... Fue una gran experiencia haberlo hecho, la pasamos muy bien trabajando juntos, y la historieta va a durar un rato más, porque en realidad hicimos dos discos: el que sale ahora, y otro que saldrá el año que viene.
¿Le hicieron llegar su trabajo a Merritt?
Sí. Gracias a Claudia Gonson (pianista de Magnetic Fields) Merritt se involucró, leyó todas las traducciones, sugirió cambios, funcionó como una especie de ente regulador general. Festejó nuestro video cantando en un baño y mencionó especialmente como un triunfo que usemos la palabra coliflor en una canción. Le regalamos un ukelele tahitiano, y secretamente fantaseamos con escucharlo en algún futuro disco suyo.
Fabiola Feyt
*Los Campos Magnéticos estarán presentando el disco los domingos de noviembre en La Castorera (Av. Cordoba 6237).
|