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La profesora Claudia Perez Espinosa llega algo ajetreada al aula magna de la Universidad. Dominada por una incomodidad cada vez más evidente, sus palabras, en vez de dirigirla hacia el tema de cátedra, la van llevando una y otra vez hacia otro centro, en el que no está Foucault sino ella, la propia Pérez Espinosa. Tan mal están las cosas, que pronto le pedirá a sus alumnos que abandonen la materia. De entrada, en sus ojos -los enormes y expresivos ojos de Andrea Garrote- se lee el subtexto, “abandonen la materia, abandonen el cuerpo, porque miren sino hasta dónde puede llegar el dolor cuando se lo habita“.

LA BRASA EN LA MANO

Hombres de piel dura, o cómo la ley del más fuerte se convierte en el único camino para las clases oprimidas.

Al principio de HOMBRES DE PIEL DURA Omar lo deja a Ariel. Dicho así nos encontramos ante el final de un romance entre dos hombres, pero no, no es algo tan sencillo. En esta película las palabras no son tan contundentes como las imágenes y sus múltiples sentidos.

Laura es la más iluminada en la foto del cumpleaños infantil, la preferida de una abuela, la que brilla en las clases de teatro, la escogida por Dios. Transita un mundo de señales y predestinaciones, una vida repleta de dones y misiones. ¿Pero qué pasa cuando dejamos de ser la elegida de alguien?

SERENATA PARA LA INFANCIA DE UNO

Recuerdos a la hora de la siesta, un musical al que le importa el niño que todos llevamos a babuchas o escondido en el bolsillo

No es que María tenga una imaginación frondosa. Simplemente le gusta jugar con las palabras, con sus posibilidades y sus significados, aunque el disparate que impliquen estas posibilidades esté a la orden del día (de su día, al menos en principio).

Juan Francisco Dasso se relaciona con el tiempo libre con la voracidad y el olfato de un jabalí que detecta las trufas de la creatividad y como quien contempla en silencio cual buzo en las profundidades de tanta superficialidad

El problema con mi ocio es que es ergonómicamente igual a la mayor parte de mi trabajo.  Quiero decir: la disposición de mi cuerpo en el espacio es muy parecida en el ocio y en el trabajo. Puedo estar en el escritorio o en un sillón, con la computadora o con un libro, en la web o fuera de ella, tanto sea por motivos laborales o meramente pasatistas.

Teatro en un manifiesto

A partir del reestreno de Tiestes y Atreo, Emilio García Wehbi, reflexiona sobre su oficio de creador escénico. Posmodernidad, anarquía y el fin de las utopías.

El arte es amoral por naturaleza propia. Luego vendrá la ética, cuando la mirada privada se haga pública.

(Emilio García Wehbi. Manifiesto para mí mismo)

Anclada al presente, Pilar Gamboa, recorre su camino de aprendizaje con la curiosidad de una turista del tiempo.

Pensar y analizar el tiempo es algo que ronda en mi cabeza a menudo, a veces decido simplemente soltar la neurosis y dejar que todo sea como tenga que ser, una suerte de librarlo a la marchanta, a que suceda. Después de todo, a veces sólo se trata de eso.

¿Quién tiene la autoridad sobre el punto de vista: la puesta en escena o el texto dramático? Esta dicotomía estructurante en la historia del teatro universal es la que propone Norman Briski como dispositivo sobre el que erigir su versión de Potestad, de Eduardo Pavlovsky.

La Pecera Paracultural se presenta desde su creador Juan Arena para extender e iluminar hasta Villa Urquiza la oferta teatral con potentes propuestas

Todo empezó con un lugar que no fue. Era verano del 2015 y me reuní con mi amigo Juan Guerrero, escenógrafo de dos obras que dirigí – “Te quiero poco y todo lo demás” y “Después te cuento” –. Un poco antes de eso también fue el que confió en mí y me abrió las puertas de su mítico teatro de Chacarita, “La Castorera, bar y dique cultural”, para que yo realice mi primera obra allá por 2009.