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Imprenteros, un fenómeno teatral de Lorena Vega surgido de la vida misma: la vida de su familia. .

Luego de su paso por el taller de Biodrama de Vivi Tellas, Lorena Vega comienza a pergeñar un espectáculo que el tiempo y los múltiples escenarios donde se presenta se encargan de ubicar como un hito, un clásico, o, por qué no, el referente de una época. Imprenteros, el espectáculo al que nos referimos, desarrolla su nueva temporada esta vez en el Metropolitan Sura, más cerca del Obelisco, un poco más allá que el sitio donde nace en 2018 sobre la mano de enfrente, el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas. Y aunque pareciera que ciertas formas artísticas no se llevan (o no pueden llevarse) bien con ciertas formas de producción teatral, la respuesta de los espectadores no difiere en absoluto de lo que se considera un éxito de público, cualquiera sea el edificio donde se presente.

El 5 de enero del 2006 dejaba de bailar en este mundo, el bailarín, coreógrafo y maestro Freddy Apolonio Romero. Moría en Brasil, tierra donde había enseñado y dirigido, y en la que se encontraba visitando a su hija mayor.

Freddy fue un increíble artista venezolano que tuvo una carrera brillante que le requirió muchos sacrificios y atravesó varios países en su desarrollo dentro del ámbito de la danza.

Este artículo lo escribo todavía conmovida, todavía sin dormir (quien quiere dormir con semejante alegría) todavía temblando, todavía con lágrimas en los ojos, con una sonrisa que deforma el rostro, con el fuego que invade y con una sensación de historia que brota por los poros de la piel.

¡El aborto es legal en la Argentina! Y al que no le haga sucumbir esta noticia no está prestando atención.

Una jornada de resistencia y continencia. De festividad, aquelarre y nervios.  Mensajes con los poroteos y lista de oradores. Contando los minutos para la votación. Hay un afecto irreconocible, son esas miles y miles de voces de cuerpos que han muerto, que han ido presos, que han maternado sin querer hacerlo, o que se han enfermado de culpa por tomar una decisión. Y acá estamos. ¿Qué decir? ¿Qué sentir? Cierro los ojos. Respiro ondo. Se percibe alivio. 

Hasta que no me puse a pensar en ello, no me daba cuenta que la amistad está en todos lados. No pasa desapercibida. Es un lazo que existe, y a diferencia de las relaciones amorosas sexoafectivas, pareciera que no se le dedican ni tantas poesías, ni temas, ni libros, ni obras ni películas. ¿Pero no es acaso ese vínculo del cual deberíamos hacer medida de todos los otros?

La Asociación Argentina de Trabajadores de la Danza (AATDa) es la entidad gremial que agrupa a lxs trabajadorxs de la danza con el objetivo de crear y defender sus derechos laborales en toda la extensión del territorio nacional, atendiendo las particularidades de cada provincia desde una construcción colectiva, democrática y federal.

Nace en una asamblea en 2015 donde se elabora un estatuto y se lleva a cabo una votación que elige como Secretaria General a Mariela Ruggeri quien, hasta el día de hoy, continúa en el cargo hasta tanto se realicen las elecciones derivadas del dictamen del Ministerio de Trabajo de la Nación, a la espera de la simple inscripción.

Mirar los árboles pasar en la ruta. Sentir el cosquilleo húmedo del pasto en la planta del pie. Apoyar la cabeza en la ventanilla del colectivo, con el sol del mediodía que imposibilita la mirada. Escuchar el sonido de la gente. Oler la tierra mojada. Intentar esquivar los cuerpos apurados en pleno centro. Hundir la cabeza en el río. Maquillarse con expectativas. Entrar en un teatro. DETENCIÓN. Pantuflas. Abrir la notebook. Cerrar la notebook. Mirar por la ventana como las estaciones pasan. Dormir. Abrir la notebook. Cerrar la notebook. Intentar recetas nuevas. Hacer yoga. Abrir la notebook. Cerrar la notebook. Escuchar la radio. Llorar. Abrir la notebook. Cerrar la notebook. ¿Cómo romper el aislamiento?

Desde que la pandemia nos encerró en nuestras casas, estallaron las redes y la danza se filtró por todos los rincones audiovisuales posibles. Algo positivo que produjo ese constante navegar en la virtualidad (siempre se extraña la presencia de los cuerpos) fue la ampliación de los territorios, de los intercambios, el fortalecimiento de los lazos y la construcción de redes más potentes.

Hoy en día, el sector de la danza se ve en el mapa de todo el territorio nacional como una red federal donde lo que sucede en una provincia puede compartirse y replicarse en otra. Por eso, desde esta revista históricamente relacionada con la cultura independiente de la ciudad de Buenos Aires, festejamos la media sanción que tiene en la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe,

Este noviembre nos sorprendió con la 4ta edición del encuentro Da Da Danza, uno de los primeros en realizarse de manera presencial en el CCKonex, después de casi nueve meses y respetando los protocolos de cuidado, tan difíciles de aplicar en la mayoría de los espacios independientes de la ciudad.

El evento fue realizado durante solo una tarde en el patio del Konex, con entrada libre y gratuita (que solamente requería inscripción previa), y bajo la curaduría de Andrea Servera y la musicalización en vivo de Pato Smink.

Después de un año bastante crítico, en el que la pandemia nos confinó al encierro y a un reordenamiento de las actividades culturales que visibilizó la precariedad del sector de la cultura, la danza asomó con la fuerza vital que la caracteriza.

En ese sentido, la mirada de Servera supo convocar a Perfoenvivo, cuyas performances audiovisuales mantuvieron la atención en la red todo el año, y a un grupo magnífico de bailarinxs, con propuestas básicamente de dúos y un despliegue genial de danza contemporánea, acrobacia, hip hop y voguing. Muy destacable esa visión personal para captar movimientos urbanos e incluir la fusión de estilos y prácticas en una misma intervención, tal como lo hizo con el Combinado Argentino de Danza (CAD), poco tiempo atrás. En este caso, la propuesta de presentar solos o dúos se debió al contexto de aislamiento.  “Los trabajos son de convivientes, de la misma burbuja de lxs intérpretes, porque venimos de una etapa donde no hubo posibilidad de ensayar” indicó Andrea, agregando que el hecho de que fueran piezas breves permitía incluir varixs artistas para repartir el presupuesto, “ está bueno generar algo de trabajo, pensando en su situación de estos meses”. Cabe puntualizar el gran despliegue técnico de todxs, teniendo en cuenta las dificultades para entrenar, debido a las restricciones de la cuarentena.

Lxs bailarinxs parecían flotar en el escenario y otros espacios que la curadora seleccionó para intentar trazar una visión de 360 grados. “Estuvimos muchos meses mirando pantallas, mirando planos, me encantaba la idea de que te envuelva la danza, que te rodee”, señalaba Andrea, lo que nos llevó a pensar en la disposición espacial y la manera en que las salas culturales continúan ofreciendo sus escenarios en este siglo XXI, en el que la mirada del público está híper estimulada y la corporalidad necesita salir de la antigua disposición de la caja a la italiana.

Como cierre, colándose en el estado de felicidad que significó poder disfrutar una jornada de danza en vivo luego de tantos meses de virtualidad, estuvieron las restricciones de movimiento que impone la normativa del protocolo.

Para acceder a la sala fue necesario presentar una declaración jurada de salud, tomarse la temperatura e higienizar las manos con alcohol en gel. Luego, seguir un recorrido con flechas que indicaban la dirección del movimiento, sentarse en burbujas espaciales de dos o tres butacas, previamente higienizadas, pedir permiso para circular y levantar la mano para ir al bar o al baño. Toda una regulación de los cuerpos y el movimiento que planteaba una coreografía normativizada del espectador.

La distribución del espacio, de los cuerpos y lo sensible hacen de la danza una herramienta fuertemente política. Su uso queda en manos de quienes trabajan con ella. La danza no puede quedarse encerrada en las casas.

A danzar y tomar el territorio.

Por Dulcinea Segura

 

Da Da Danza 2020 fueron: Perfoenvivo (Mariana Cinat, Lucio Bazzalo) / Niepuy (Mariela Puyol, Facundo Nieto) / Potencia (Martina Kogan, Nelson Barrios) / Einna (Valeria Polorena) / Seres (Andy Andino, Laurent Romero) / Kaze (Agustin Franzoni) / Esto. Ahora (Juana Banchoff Tzancoff, Fernán Sales)

Muy lentamente comienza a volver la actividad teatral presencial a Buenos Aires y Pablo Gorlero es uno de los primeros en ofrecernos 2 propuestas musicales para disfrutar en los jardines del Auditorio Belgrano.

Después de casi 8 meses el público podrá volver a disfrutar de teatro en vivo con los protocolos correspondientes que se establecieron tanto para lxs artitas como para lxs espectadorxs.

Ya pasado el estreno hablamos con Gorlero para indagar sobre la experiencia de volver a escena