Para crear en libertad.

En esta entrevista Diego Berardo, director de El Sabato Espacio Cultural, enfatiza la necesidad de utilizar la cultura como herramienta de transformación social.

Hace 21 años la facultad de Ciencias Económicas tuvo la iniciativa de crear un espacio para el desarrollo cultural de los estudiantes. Esta idea se consolidó con el transcurrir del tiempo bajo el nombre de El Sabato Espacio Cultural.  Nos cuenta Diego Berardo, gestor cultural y  actual director de la institución: “El objetivo fundamental era  que en los momentos de ocio se puedan desarrollar diversas prácticas. Al mismo tiempo se tenía la sensación que las actividades en ese sentido mejoraban el rendimiento académico de los estudiantes. Con el tiempo la facultad y este espacio cultural fue pensándose como algo más amplio, y tenía la posibilidad de brindarle a los distintos colectivos artísticos de la ciudad la posibilidad de encontrarse a trabajar y año a año fue creciendo”

Siendo junto con el Centro Cultural Rojas uno de los espacios de formación y producción que dependen de la Universidad de Buenos Aires, El Sabato parece querer borrar las fronteras en sentido estricto y realiza actividades donde arte, cultura y sociedad se conjuran en zonas donde los materiales sensibles no son frecuentes. Este modo de pensar la cultura es prioridad en Berardo: “Para mí la cultura es una formidable herramienta de transformación social y todos los espacios que se abran para que se pueda producir, mostrar y generar cualquier producción artística siempre son un hecho transformador. Son fundamentales en el desarrollo creativo de una comunidad. En un sentido amplio, cuando una persona se acerca a un espacio para encontrarse con otro a pensar una actividad artística y coincidir, esa persona empieza a relacionarse y a transformarse, entender la creación como solidaridad. Que por ejemplo los chicos puedan comprender la forma de producción de una película, que puedas llegar con la formación y capacitación a todos los barrios de la ciudad, en donde la gente pueda entender y aprender a leer un proceso creativo es muy positivo, más allá de que siempre es subjetivo. También sería ideal que haya más infraestructura en todos los barrios y no solo en el centro o en el norte de la ciudad. Hay que trabajar sobre esa desigualdad. Soy un convencido que la cultura promueve el desarrollo y en ese sentido falta mucho en la ciudad. Hace dos años hicimos un trabajo, un concurso de fotografía con la comuna 7 (Flores/ Parque Chacabuco). Son experiencias que te das cuenta que si los pibes tienen una herramienta y se les brinda la posibilidad de participar, lo hacen y están ávidos de encontrar ese tipo de actividades. Quizás si no lo hacen encuentren otra cosa que no está buena para su futuro”

En esta época negar la politización del arte (o de la cultura) no solo sería ingenuo si no hasta incluso peligroso. Las expresiones no pueden quedar arrinconadas en figuras suaves, cercanas a lo decorativo o bien al aséptico mundo del diseño. Los objetos artísticos deben interpelar a los sujetos políticos  y sus problemáticas urgentes que en el despliegue  de su forma estética, activen una reflexión por fuera de los conceptos, las noticias o la mera opinión. “Hace 3 años venimos realizando actividades para visibilizar problemáticas sociales en donde la cultura pueda decir algo, para luego construir conciencia y producir una modificación subjetiva.  Por ejemplo actividades para promover campañas para promover la convivencia. Una muy especial fue  vinculada al tema del Bullying que desarrollamos en las escuelas de Buenos Aires, donde conformamos un elenco teatral con una obra que dura 17 minutos y que luego se debatía con los chicos los distintos estratos del espectáculo. Hemos realizado un concurso junto con la Defensoría del pueblo, el INADI y la DAIA que se llamaba “Murales por la convivencia” y la idea era intervenir persianas del barrio de Balvanera y en la calle Avellaneda en Flores donde quede un mensaje muy concreto por la convivencia de las distintas comunidades que coexisten en nuestra ciudad que cada vez es más multicultural. Venimos desarrollando una campaña, nuevamente, con el tema del bullying en las escuelas, una campaña mas dirigida a las familias y que se llama “Vamos a tratarnos bien” y que tiene que ver con la convivencia cotidiana, yendo más allá del ámbito escolar. También #Culturacontralatrata pone de manifiesto el tema de la esclavitud sexual y los  talleres clandestinos a través de distintas obras. Por ejemplo con un elenco de actores bolivianos hicimos una actividad sobre el taller en caballito cuando se prendió fuego donde murieron dos chicos. Nos parecía interesante que la cultura pueda hablar de estas problemáticas porque nos parece que la gente recibe el mensaje de otra manera. Puede reflexionar de otro lugar. En las escuelas entendimos que era de vital importancia porque nos decían que los chicos no podían hablar de la problemático porque antes no encontraban el lugar, por consiguiente el tema quedaba en el silencio.

Además de los talleres de formación que incluyen Danza, artes visuales, teatro, música entre otros a un costo muy accesible, El Sabato recibe a colectivos de artistas para que puedan desarrollar su práctica bajo el nombre de Residencias, dándole la posibilidad de investigar, experimentar sobre ciertos materiales y exhibirlos en la propia sala. “En los últimos 4 años  cobró un gran protagonismo un espacio que nosotros definimos “Para crear en libertad”, donde los colectivos artísticos de la ciudad de Buenos Aires, nuevos o no tanto, que se quieran juntar a pensar, a crear, a discutir o a reflexionar lo puedan hacer acá y por eso se abrieron residencias cada vez más intensas y  vienen más grupos con la intensión de usar el espacio como laboratorio con el compromiso de que su primera producción sea acá. Después que sea un espacio para que los grupos puedan mostrar lo que saben hacer y encontrar en el Sábato las condiciones más amigables posibles para que puedan montar su proceso creativo y mostrarlo en nuestra programación que tiene mucha contundencia de acá a fin de año van a participar cerca de 30 colectivos artísticos”.

En la recorrida final por las distintas salas del Centro Cultural:  la primera cuenta con una exposición que estaba desmontándose, otra de suelo de madera pulido y piano vertical para danza y la última una sala teatral rectangular de paredes y piso totalmente oscuros y neutros, Diego Berardo sintetiza toda la charla y el espíritu del lugar: “la cultura de la ciudad encuentra en nuestro espacio un lugar donde poder crear, pero también un espacio para salir a discutir las distintas problemáticas que tienen que ver con la estética”.

En este mes  la programación en el área de teatro incluye el estreno Hipocresía, cuando no se quiere ver con dirección general de Emilia Mazzer y #Culturacontralatrata estrena La Naty (Monólogo); en Octubre una co-producción con España El síndrome de Dido de Monica Maffia; en Noviembre una evocación del teatro  a través del cine llamada Tríptico y en formato semi-montado TeatrESI.

 

Facebook: elsabato

Mail: elsabato@econ.uba.ar

Tel: 52856595

Instagram: elsabatoespaciocultural

Dirección: J.E. Uriburu 763 CABA.

Autor

Escribir comentario