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Entrevistas

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“Hay que salir de un discurso de la derrota”
Trabajando con un texto de Susana Torres Molina, Juan Pablo Gomez pone en escena un momento clave de la militancia en los 70 en el corazón del Teatro Oficial.

“Durante todo el lunes, Graciela Daleo (militante de Montoneros) se dedicó a llamar a una serie de radios, desde distintos teléfonos públicos. Y también a su teléfono de control:
-Digale a Tonutti que el Doctor Black dice que le tiene que llevar la televisión lo antes posible.
Tonutti era el nombre del militante que recibía el mensaje, doctor Black, la clave para el negro Quieto, y la palabra televisión en medio de cualquier mensaje significaba que había un problema grave.
Roberto Quieto había sido el líder histórico de las FAR y desde la fusión con los Montoneros solía aparecer como el segundo de Firmenich (…) En ese momento, Quieto era el responsable del aparato militar y era uno de los jefes con más historia y popularidad: era el único con más de 30 años y era muy querido y respetado por los militantes que contaban sus historias casi míticas sobre su pericia militar. Su pistola ametralladora, se decía, era un regalo de Fidel Castro.

El cuerpo es un órgano sexual

80 años, doctora en filosofía, actriz biodramática de Mujer Nómade, Esther Díaz, acaba de lanzar sus memorias Filósofa Punk donde afirma la vida y la sexualidad en medio de infinitas tragedias personales.

Pregunta: ¿Si pudiera ver un documental sobre un filósofo, sobre Heidegger, Kant o Hegel, qué es lo que querría ver?

Respuesta de Jacques Derrida: Que hablen de su vida sexual. ¿Quería una respuesta rápida? Su vida sexual

( Jacques Derrida, en Derrida, película de Kirby Dick y Amy Kofman)

Filosofía y sexualidad. Con el epígrafe precedente Paul Preciado inaugura su épica biopolítica en Testo Yonqui. Testosterona en gel sobre su cuerpo  abriéndose a la era de la farmacopornografía. También heredera de Foucault y adicta a la misma hormona por otros medios y orificios, Esther Díaz, deja registro de una anatomía atravesada por la filosofía, las encamadas pasajeras, la biotecnología estética y las pérdidas innombrables en el libro Filósofa Punk y en el documental Mujer Nómade de Martín Farina. Doctora en filosofía, profesora titular de la UBA, autora hiperbólica, irrumpe en la vida pública con un decálogo de toda su vida privada. Una vida medio de mierda: un padre que le impide estudiar sólo por ser mujer, una madre que sería amante de su único marido por muchos años, una hija adicta y psicótica que termina mal y otro hijo que sigue un destino similar. Chongos marginales y jóvenes como katharsis aristotélica, como purga psicoanalítica de las tensiones y las tristezas. “Al abstenernos de los placeres nos volvemos sobrios y, una vez que hemos llegado a serlo, entonces somos en grado máximo capaces de abstenernos de los placeres” (Aristóteles, Ética nicomaquea). Díaz abjura de la askésis  para erigirse como mujer del placer y se entrega a la Aphrodisia sin ánimo de gobernarse a sí misma ni a los demás. Se refriega por la concha las partes superiores e inferiores del alma. No hay arriba ni abajo ni partes privilegiadas. Militante del orgasmo, el bótox, la contra-sexualidad y los dildos ergonómicos a los 80 años. En Mujer Nómade se revuelca piola con un pendejo tatuado. Su tarea es ser una iconoclasta de las edades avanzadas y sus prescripciones. Spinoza: “nadie sabe de lo que es capaz un cuerpo”, quizás Esther Díaz tampoco lo sepa pero su actitud confirma que la indagación anatómica vale la pena.

UN VIAJE PERSONAL

En 2019 Llegás sigue entrevistando a mujeres que inspiran. Llegada a estas pampas hace doce años de la mano de un amor argentino, esta italiana de Milán es hoy la directora del Teatro Coliseo. Su camino hasta aquí esconde una historia rica no sólo en acontecimientos, sino que sus palabras adquieren una profundidad ligada a reflexiones sobre la extranjería, la territorialidad y la transformación personal. Vale la pena conocer el viaje.

Empecemos por el principio, ¿cómo eran tus circunstancias allá?

– Me crié en un contexto económicamente seguro, la Italia del norte de los años ‘70, ‘80, y las situaciones en las cuales se encontraban mis padres en ese momento, ellos no son de extracción alta, para nada, pero cuando yo llegué a la familia ya estaban con una casa grande, un jardín, mi papá con una buena posición de trabajo. Fue una oportunidad de acceder a muy buena educación, viajes, cuestiones que me enriquecieron, pero junto a eso mis padres me trasmitieron valores vinculados al esfuerzo, todo me lo tenía que ganar, lo tenía que conquistar aunque lo tuviera a mi alcance. También es parte de la cultura del lugar de donde soy, que tiene el valor del trabajo como un absoluto.

El cuerpo y las palabras

Zuleika Esnal es actriz, escritora, feminista y –sobre todo- alguien que pone su cuerpo, tiempo y palabras al servicio de otras mujeres para revelarse como una de las nuevas y más honestas voces del feminismo local. Lo suyo es escucha, acción y el simple deseo de querer cambiar el mundo, que no le vengan con vueltas.

 

Desviar el reflejo hacia el otre

 8 de marzo, Paro Internacional de Mujeres. El colectivo de Actrices Argentinas es una de las tantasagrupaciones que viene trabajando en y por la problemática de género. Más allá de su visibilidad, están quienes se preguntan quiénes son, cómo la llevan, qué piensan, cómo se organizan. En un intento de ser fiel a la heterogeneidad que las compone, Llegás entrevistó a Laura Azcurra, Patricia Palmer, Nara Carreira, Melisa Melcer y Maruja Bustamante, cinco de susintegrantes provenientes de mundos artísticos muy disímiles, para escuchar algunas de las campanas que suenan en ellas.

 En marzo de 2018 un reducido grupo de actrices escribió, firmó y se filmó leyendo un documento en el que se pronunciaba a favor de la legalización del aborto seguro y gratuito, de próximo tratamiento en el Congreso. Con ese pequeño pero ruidoso gesto comenzó el camino de Actrices Argentinas. Las consecuencias de su accionar dieron cuenta del sentido de hacer fuerza conjunta, vieron cómo se multiplicaban las voces, se replicaba la unión de mujeres de distintos grupos. Un año después, el colectivo sigue activo, conformado ya por un ancho mosaico de actrices de las más diversos edades y lenguajes. Conscientes del poder de llegada que les da su profesión, lo usan a favor con los beneficios –y a veces el costo- que implica. Las hay del on, del off, teatros comerciales, oficiales, stand-up, cine independiente, cine industrial, TV, hay quienes viven de la profesión y quienes no. Delante de ellas están las causas que las unen y el saberse parte de un movimiento de escala mundial: el despertar feminista de una época.