Categoria

Notas

Categoria

La noción de Verdad

Con Los Amigos, Vivi Tellas continua discutiendo las formas de representación. El otro real e inaccesible como materialidad de la ficción.

“Creo que Biodrama está dejando de ser teatro” – desliza Vivi Tellas, directora de Maruja Enamorada, Las Personas, Tres filósofos con bigotes (entre muchas otras)  y creadora del ciclo/concepto. Gestado en los primeros años del siglo XXI el Ciclo intentaba “investigar cómo los hechos de la vida de cada persona – individuales, singulares, privados – construyen la Historia. ¿Es posible un teatro documental, testimonial? ¿ O todo lo que aparece en un escenario se transforma irreversiblemente en ficción? Ficción y verdad se ponen en tensión en esta experiencia.” (Texto de presentación del proyecto que data del 2001, publicado en el libro Teatro en el Borde de Mónica Berman). La afirmación que da comienzo a este párrafo nos alerta de que si Biodrama está dejando de ser teatro el virus ficcional se esté erradicando. De a poco.

El salto del viejo

Hablamos con Fernando Ferrer autor y director de la obra La fiesta del viejo del fenómeno de llevar el espectáculo al teatro comercial

Un Rey Lear desprejuiciado barrial y amplio, que traslada la Galia al Barrio, a un club de un barrio de Almagro y a su Rey (el presi del club) en un polaco sobreviviente del exterminio de la segunda guerra, que se hizo desde muy abajo, a un timorato y traidor en un rati, a las legiones reales en barras bravas y a un concepto del teatro independiente a la calle Corrientes al Metropolitan Sura, un lugar que cuenta con su propio público. Logra jugar incluso con la propia escena que representa (las simpatías o rivalidades humanas), se inquiere e ironiza sobre la actitud y complicidad social francesa aquélla de la segunda guerra y la actual que contempla el espectáculo y que quizá se ría nerviosamente.

Teatro y Peronismo: mentir es un saber argentino

Con Un almuerzo argentino, Bernardo Cappa vuelve a la carga sobre ese misterio político inmortal y ubica allí el germen de la actuación nacional.

Kafkiano y con mirada de roedor  Bernardo Cappa susurra post-función de Un almuerzo argentino: “Yo no soy peronista, pero los actores sí y le dan esa impronta”. Laclau, el peronismo como Significante Vacío que puede significarlo Todo.  Totalización. ¿Sigue siendo posible esto en la época de los flujos, los rizomas y la deconstrucción? Casi es fascista preguntar si algo es posible, si algo tiene Sentido. Si algo Es. ¿Y el Peronismo es? ¿Qué? Sabemos que es Incapturable (referencia intencional a Szuchmacher y al teatro). Sabemos que el representante de Dios en la tierra lo es. Que es una obstinación. Que sus feligreses son incorregibles. Que es un recuerdo que da votos. También es una máquina de poder indestructible. Un virus en el lenguaje y como el propio lenguaje siguiendo el diagnóstico de Burroughs.

La persistencia de lo simple

Hace ocho años circula por Buenos Aires una pequeña joya basada en cuentos de Carver, que en septiembre festeja en Timbre 4 sus primeras 400 funciones.

Parte de este mundo tiene la particularidad de transcurrir durante una comida compartida entre actores y público. Con una bellísima sensibilidad -en sintonía con los cuentos del autor,y a través del lenguaje más sencillo-, la experiencia visita aquellas pequeñas cosas, desde las alegres hasta las más dolorosas, y llega al hueso del registro cotidiano dejando servido el terreno para reconocerse en sus situaciones y palabras. De la pieza, de su permanencia y del universo teatral en el que se inscribe, Llegás conversó con su director Adrián Canale.