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La noción de Verdad

Con Los Amigos, Vivi Tellas continua discutiendo las formas de representación. El otro real e inaccesible como materialidad de la ficción.

“Creo que Biodrama está dejando de ser teatro” – desliza Vivi Tellas, directora de Maruja Enamorada, Las Personas, Tres filósofos con bigotes (entre muchas otras)  y creadora del ciclo/concepto. Gestado en los primeros años del siglo XXI el Ciclo intentaba “investigar cómo los hechos de la vida de cada persona – individuales, singulares, privados – construyen la Historia. ¿Es posible un teatro documental, testimonial? ¿ O todo lo que aparece en un escenario se transforma irreversiblemente en ficción? Ficción y verdad se ponen en tensión en esta experiencia.” (Texto de presentación del proyecto que data del 2001, publicado en el libro Teatro en el Borde de Mónica Berman). La afirmación que da comienzo a este párrafo nos alerta de que si Biodrama está dejando de ser teatro el virus ficcional se esté erradicando. De a poco.

Una maratón de canciones a cargo de tres cantantes, un pianista y algunos invitados. Un espectáculo para recorrer, a través de los lugares comunes del musical, el estado de situación contemporáneo: lenguaje inclusivo, política cultural, cupo femenino, paridad y hasta los modelos de producción -y representación- de los diferentes circuitos teatrales. Críticas explícitas al macrismo en una verborrágica puesta en escena a la que -quizás- le falten algunos silencios. Un devenir humorístico que se ríe de nuestra banal existencia: el primer planismo de la agenda multitasking a la que nos sometemos, cómo -creemos que- se comporta una familia tipo en Pinamar, a qué cima nos transporta la vejez y por qué la misoginia sigue encubierta.

Los lazos que definen a una familia tienen distintos orígenes, pero aunque parezca que es la sangre la que los impone, siempre son elegidos.  El Deseo es la familia que elegimos para esta forma de encuentro diferente que hayamos en el teatro y el clown. Casi como jugando a la camorra, pero con narices rojas, de manera amorosa y a corazón abierto, velamos por todo y todos y todas los que forman parte de este galpón mágico que fuimos construyendo en Balvanera. Acá sabemos bien que ante cualquier situación, susurramos el nombre de El Deseo, y se resuelve.

El salto del viejo

Hablamos con Fernando Ferrer autor y director de la obra La fiesta del viejo del fenómeno de llevar el espectáculo al teatro comercial

Un Rey Lear desprejuiciado barrial y amplio, que traslada la Galia al Barrio, a un club de un barrio de Almagro y a su Rey (el presi del club) en un polaco sobreviviente del exterminio de la segunda guerra, que se hizo desde muy abajo, a un timorato y traidor en un rati, a las legiones reales en barras bravas y a un concepto del teatro independiente a la calle Corrientes al Metropolitan Sura, un lugar que cuenta con su propio público. Logra jugar incluso con la propia escena que representa (las simpatías o rivalidades humanas), se inquiere e ironiza sobre la actitud y complicidad social francesa aquélla de la segunda guerra y la actual que contempla el espectáculo y que quizá se ría nerviosamente.

Él le saca jugo a la fruta, recostado sobre el pasto bajo el sol abrasador. Ve pasar las vacas sin nombre y los caballos con nombre. Ella no ve, pero escucha el arrullo del río, el canto lastimoso del chajá y la voz de él que le habla del campo que se pierde en el horizonte. Ella también contará después, mucho después, sobre ese tiempo de amor rural.

Enrique vuelve de la guerra y nada es lo mismo. En El casamiento, como en la vida, volver de la guerra es un oxímoron, un imposible. No hay regreso después de la brutalidad, de la violencia, del asesinato. Nada ni nadie son lo que eran. A partir de allí, el desparpajo de andar sin filtros ni caretas. Un sinfín de situaciones que, traición y engaño mediante, no pueden más que terminar en tragedia.

Motor creativo

Un nuevo espacio aparece en Boedo impulsado por la fuerza de la curiosidad, trasformando demonios en ficciones y un deseo: hacer teatro por mucho tiempo más

Todo arranco en el año 2009 cuando regresé de un viaje por Sudamérica, en ese momento le comenté a Ricardo Ryzak y a otro amigo mis ganas de realizar una productora audiovisual. A los pocos meses nos pusimos en campaña para alquiler una casa, donde también tendría lugar nuestro primer estudio fotográfico (Productora Realización Ars), realizábamos fotos sociales y books de modelos, como excusa para poder llevar a cabo nuestros trabajos artísticos. Mientras tanto, retomaba mis estudios de actuación con Guillermo Cacace, quien unos años después me ofreció ser su ayudante de primera en una Cátedra en la Universidad Nacional de las Artes. Ahí fue donde comencé y entendí como mezclar los mundos que más me gustan: el cine y la actuación.

Daniel vive con su hermana Magui y está enamorado de su mejor amigo Eliseo, con quien trabaja en un jardín de infantes. Magui vive con su hermano Daniel y está enamorada de su novio Álvaro; o tal vez ya no tanto. La cabeza da vueltas y vueltas. La tragedia merodea hasta caer en picada agitando los vínculos. Todo cambia, todo puede pasar. 

La producción de una obra debe llegar a su estreno. Cueste lo que cueste. Por mucho que en el camino se presenten dificultades –caprichostraumas infantiles apariciones sobrenaturales- el arte deberá avanzar sí o sí hasta su concreción en escena. Que no vengan con fantasmas, sigamos

Un barrio en Buenos Aires que es sinónimo de la extranjeridad; un teatro precedido por un portón que parece una fortaleza en un domingo de verano agobiante. Más adentro, un jardín silencioso y una pileta casi diminuta que parece ser la guarida de los dragones que custodian la sala. En la cocinita que la antecede dos amigos beben té, charlan, comparten el rato. Al fin entramos. El aire acondicionado nos alivia y la ambientación nos reconforta. Nos sentamos alineados, elevados con respecto a lo que vemos: esa distancia justa que nos brinda templanza y seguridad.