Roberto Peloni Expone sus actividades ociosas, una montaña rusa de quehaceres cotidianos que echan luz a la labor constante

Al momento de escribir sobre mis tiempos libres me encontré con varias preguntas. ¿Qué hago en mis tiempos libres?  ¿Es productivo mi tiempo libre? ¿Tiene que serlo? ¿Sé qué hacer con él? ¿Necesito saber qué hacer con él o solamente me dejo fluir? ¿Qué suelo hacer en mi tiempo libre? 

Lo primero que me viene a la mente es alguna salida a cenar. Esto generalmente lo hacemos con la familia o con un grupo de amigos con los que probamos distintos tipos de comidas. En este momento la comida asiática, específicamente la comida coreana es la que estamos descubriendo y es, además de exquisita, muy fresca. Después de tener un idilio con la comida japonesa, comencé a tener curiosidad por la coreana y amé en especial el Kim Chi, que es un acompañamiento casi infaltable a base de un fermento de akusay. 

Por supuesto la comida es uno de los placeres de la vida y me gusta tanto probar en un restaurante como cocinar en casa para mi familia y/o amigxs. Por supuesto sale alguna especialidad, que le debo al programa. 

Debo confesar que después de cuatro años de hacer “Morfi he aprendido muchísimo de recetas y técnicas de cocción, etc. Eso , Debería equiparme mejor porque no soy un ejemplo de ollas, sartenes y mucho menos cuchillos. 

 Vivo en un departamento con dos pequeños balcones que llene de plantas asi que las tareas de jardinería generalmente son las que disfruto de hacer durante la mañana, en compañía de un mate y algo de música. 

Hablando de compañía están “ellas” que son parte de la familia obviamente. Se llaman “Eleven” (en alusión al personaje de Stranger Things) y “Patitas” (cuando las íbamos a adoptar, vimos en una foto que tenía rara una patita y si le pusimos. La primera fue bautizada así por Donna que es la hija de mi compañera.   

Claramente estos dos seres comparten la vida con nosotrxs en casa y el cepillado, las caricias y las siestas juntos son parte de un plan relajante. 

Los viajes, cuando los hay, son el mejor plan pero a falta de ellos me gusta mirar los llamados “walking tour 4k”, que son unos videos con muchísima definición de una caminata en tiempo real en la ciudad que elijas. Lo recomiendo mucho, a mí me resulta muy relajante y estimulante. Si tuve la suerte de conocer dicha ciudad me encanta jugar a revivir o reconocer y orientarme y si se trata de alguna ciudad que no conozco disfruto de ese paseo por alguna calle a miles de kilómetros desde la comodidad del sillón de mi casa. 

También disfruto de la música, ya sea descubriendo algunas bandas que de eso se encarga mi compañera que constantemente va musicalizando los días y cuando vemos algún vinilo del estilo de “los románticos de Cuba” o alguna banda de Jazz aunque sea desconocida y los reproducimos en un pequeño tocadiscos que tenemos en casa. 

El trabajo ocupa muchísimo de mi tiempo, porque no son solamente las horas de ensayo o de función. Siempre el material se va colando en las horas previas o posteriores al evento en sí, así como también cada elenco se va tornando familia en algún sentido. Uno va amasando ese vínculo que generalmente queda para toda la vida. 

Con el correr de los años fui entendiendo, que los momentos de ocio que más disfruto, están relacionados con alguna tarea que me mantenga ocupado en algo concreto. Una actividad que puede ser pensada en el momento o con antelación. (En pocas palabras me gusta tener algo que hacer). 

En las primeras líneas de este texto me di cuenta que la premisa me ponía en un lugar nada automático para desarrollar. Es más, me hace repreguntarme y repensarme. Siempre que comienzo a trabajar en un proyecto, resulta ser muy estimulante y es común que me ponga mono temático hasta el hartazgo. Hay una dinámica en la profesión del actor que es para nada estable, casi como una montaña Rusa de emociones Y sumado a la pasión y amor por la tarea hacen que el trabajo se fagocite casi todos los espacios. El trabajo en si, consiste en “dejar de estar manija” todo el tiempo y disfrutar de todo lo que me llene de gusto. 

Me releo y parezco insoportable pero hasta el simple ocio requiere de algún trabajo. 

Por Roberto Peloni

 

Actua en la obra “Siglo de oro trans basado en Don gil de las calzas verdes” versión de Gonzalo Demaria, dirección de Pablo Maritano. Pueden verla de miércoles a domingos en el Teatro Regio (Av Cordoba 6056)

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