Este mes de junio se estrena “Aurora. Un prólogo a la historia”, una pieza de danza teatro creada y dirigida por la coreógrafa, docente y gestora Mariela Ruggeri. Llega a la cartelera en un mes que cuenta en su haber distintas tragedias argentinas: el 24 junio de 1935 fallecía Carlos Gardel en un accidente aéreo y veinte años después era bombardeada por los militares la Plaza de Mayo. Efemérides que se cuelan debido al contenido dramático que aborda la propuesta.
Luego de un trabajo de investigación de tres años, Ruggeri pone en escena un acontecimiento doloroso a través del cruce entre el cuerpo y la tecnología. La obra se inspira en el libro Subasta de almas. Armenia arrasada, que cuenta la historia de Aurora Mardiganian, considerada como la Ana Frank de Armenia. El texto es el testimonio vivo de esta sobreviviente del genocidio perpetrado por Turquía contra el pueblo armenio entre 1915 y 1923.
La pieza trabaja sobre el exterminio (in) humano a partir de la tragedia histórica del pueblo armenio abordando una temática específica que se encuentra poco transitada en la danza contemporánea argentina, aunque nuestras propias masacres siguen vivas en propuestas que, a 50 años del último golpe cívico, militar y eclesiástico, también plantean reflexiones sobre la memoria. Como señala la gacetilla, la obra plantea una pregunta simple que surge inevitablemente frente a toda catástrofe: ¿por qué?
Ruggeri comenzó a trabajar con el libro en 2023, cuando se presentó en Argentina una nueva traducción del material junto con una investigación histórica realizada por Eduardo Kozanlian, relevando la mayor cantidad de información sobre el genocidio. “Pasar a la sala implicó conciliar con el elenco (tres intérpretes) el tema, los roles, el modo de abordarlo y una infinita cantidad de material de movimiento que se pone a consideración para decidir con qué nos quedamos”, relata la directora. También indica que, por su complejidad, el texto sufrió cambios, “porque el tema es muy difícil y porque el pasaje de lo escrito a la palabra, y sobre todo al cuerpo, genera ‘un modo de contar’ que se aleja del planteo dramatúrgico”.
En estos años de proceso creativo la tarea estuvo abocada en encontrar la manera de sostener la intensidad del tema en las escenas que finalmente componen la obra, concebida como un docudrama escénico en cinco actos. Ese arduo trabajo de investigación y puesta es necesario para crear un universo poético que permita el surgimiento de eso indefinible que llamamos arte. “Siempre pienso que la creación es 90% de trabajo y 10% de inspiración, una frase muy acertada que alguien dijo alguna vez. Eso es el proceso, muchísimo trabajo para encontrar los momentos de inspiración donde aparece la poiesis, la metáfora y ahí se justifica todo” afirma Ruggeri.
El tema que aborda la obra también se refiere a la pérdida de fe que puede sufrir el ser humano y que sucede en momentos de tanta violencia. La desolación, la desesperanza y la impotencia surgen frente a la crueldad a la que puede llegar parte de la humanidad, mientras el resto mira hacia otro lado.
No es difícil pensar hoy en el contexto histórico del mundo con sus altos niveles de violencia institucional, política, económica, social y simbólica. Ni tampoco resulta complejo establecer analogías con otros exterminios actuales como el caso del pueblo palestino.
Aurora trae al presente una masacre que encuentra fácilmente su eco. La coreógrafa explica que se trata de “un rito escénico sobre el trauma, la resistencia y el instante exacto en que la historia de un pueblo se fractura”. La violencia y el dolor se expresan en una situación irreparable que se repite ad infinitum en la historia del ser humano y que el arte escénico sólo alcanza a problematizar.
“Tres almas atrapadas en un limbo. Un bucle del tiempo suspendido, que las condena a revivir, una y otra vez, el mismo horror ancestral”, anuncia la gacetilla de este docudrama coreográfico que utiliza el lenguaje físico, la investigación vocal, un videomapping realizado a partir de fotografías antiguas y un paisaje sonoro trabajado en interacción permanente con el músico para poner en escena una situación irreversible.
Ahora queda ese otro camino que se abre el día del estreno, que quizás invite a una mirada crítica de la realidad o acaso habilite una esperanza colectiva, más allá del entretenimiento teatral del fin de semana.
Funciones: sábados 13, 20 y 27 de junio, y 4 y 11 de Julio - 20:30 hs. En Teatro Aérea, Bme. Mitre 4272
Ficha técnica Idea y dirección: Mariela Ruggeri.- Intérpretes: Jesica Saud, Armando Ressi y Rina Corzo.- Música original: Fabián Kesler.- Diseño visual: Euclides Pérez Arismendi.- VJ / Operador de video: Luciano Guallart.-