Yo soy Mika de Frankfurt
Sección Cine y series - Revista Llegás
Cine y series - Reseñas

Yo soy Mika de Frankfurt

5 de abril de 2026

Mika de Frankfurt es una película inclasificable. Por un lado se encuadra en la línea de los falsos documentales que narran la vida de seres imaginarios. Mika es un personaje del consagrado grupo los Bla Bla y el alter ego de Manu Fanego que al momento de realizarse el documental se encuentra filmando su primer disco y a su vez realiza una serie de entrevistas a diversos personajes con los que Mika se siente cercanx en su mirada del mundo y a los que a su vez les profesa admiración. Por el film de Tolchinsky pasan y dejan testimonio escritoras y referentes de las disidencias como Tamara Tenenbaum, Marlene Wayar, Sofía Viola y Luana Mansilla entre otros personajes centrales de este movimiento.La sola presencia de estas figuras relevantes y la potencia de lo dicho por ellas   bastan para ubicar a Mika en el frente de batalla en la lucha por el sentido de la palabra igualdad. A Mika no le hacen falta demasiado las palabras y no porque no sepa usarlas sino porque su presencia habita y llena el espacio de un modo poderoso solo con el hecho de estar en el preciso lugar en el que está. Heredera de grandes actorxs del under provenientes de otro momento histórico como Batato Barea, Humberto Tortonese y Alejandro Urdapilleta Mika de Frankfurt es parte de un linaje de artistas que llena de sentido la escena con solo habitarla. Tolchinsky tiene la virtud de acompañar de modo discreto los múltiples registros en donde Mika llevo a cabo el despliegue inusitado de su humanidad en los últimos años. Como una consecuencia no deseada de la acción Yo soy Mika de Frankfurt termina siendo un registro muy potente de la Argentina gobernada en la actualidad por la extrema derecha. El fuera de campo de los discursos odiantes de los que hace gala el poder ejecutivo pareciera ser lo que nuclea los espacios de resistencia que Mika y sus compañeres habitan. En este sentido la película excede las virtudes estéticas y funciona como documento épocal que impide la mirada ingenua del espectador. Mientras Mika narra su vida de migrante podemos comprender las penurias de ella y las de todos los seres humanos que sufren esa condición. Mika es un universal concreto que conecta con los sujetos padecientes siempre desde el respeto y la empatía y esa es una decisión política en el sentido aristotélico de la palabra. Los filósofos griegos pensaban que la vida en comunidad es política porque no podemos evadir a los otros que nos constituyen como tales.  Mika hace cuerpo esa premisa y en ese sentido es conmovedor su compromiso por mostrar el lado bueno del ser humano sin caer jamás en una mirada ingenua del mundo. Mika y Manu se toman en serio el transitar este mundo extraño y por momentos ajeno con el compromiso de dar testimonio de lo necesario que es darle la mano al otro.

Mika de Frankfurt conmueve desde una candidez que pareciera ser atemporal como si un personaje de Saint Exupéry apareciera en una serie distópica de Netflix. En tiempos de cine de plataforma hacen falta películas valientes que den cuenta de que todavía hay algo de esperanza en este mundo opresivo. 

Sobre el final cuando vemos a Daniel Fanego dar su testimonio el espectador completa el linaje del mundo que aborda Mika a lo largo del film. Un universo de compromiso y empatía que transforma al cine en un lugar de lucha para dar combate por el mundo que nos merecemos

Yo soy Mika de Frankfurt

Dirección y Guion: Leandro Tolchinsky. 

Intérpretes: Mika de Frankfurt, Sebastián Furman, Julián Lucero, Pablo Fusco, Sebastián Godoy, Manu Fanego, Daniel Fanego, Fernando Samalea.

Duración: 78 minutos

 

Juan Pablo Susel Autor
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