La virgen de la tosquera: la fuerza natural
Sección Cine y series - Revista Llegás
Cine y series - Reseñas

La virgen de la tosquera: la fuerza natural

4 de abril de 2026

La virgen de la tosquera recrea en formato de cine de terror el apocalipsis argentino de comienzos del siglo XXI. Su directora Laura Casabé junto a su guionista Benjamín Naishtat vinculan dos cuentos de Mariana Enríquez, el carrito y el relato homónimo a la película y le dan forma cinematográfica al poderoso mundo imaginario de la escritora.  Desde la primera escena la película sigue los pasos de Nati, una adolescente del conurbano que acaba de terminar el secundario y que se encuentra atraída de un modo irresistible por Diego que a su vez está siendo seducido por una joven mayor que ambos llamada Silvia. Esta última pareciera provenir de una clase social menos asfixiada por la crisis social y económica que azoto a nuestro país a comienzos de este siglo. La película de Casabé no le da en ningún momento tregua al espectador gracias al trabajo de sonido, montaje y sobre todo a como la directora utiliza la cámara que pareciera estar todo el tiempo encima del personaje de Nati aumentando la sensación de asfixia que ella lleva consigo. Solo en algunas escenas se la ve a Nati gozar y eso sucede en la soledad de su imaginación pero hasta ese disfrute tiene las marcas de la tensión. Esos breves momentos son fundamentales porque son prácticamente los únicos instantes en donde Nati lucha por salir de esa sensación ominosa que padece durante todo el film. Ese agobio da cuenta por un lado de su sentimiento de frustración ante la imposibilidad de concretar su deseo sexual pero también hay otro tormento que es el social y que se encuentra reflejado en esa primera brutal escena en donde una persona en situación de calle es golpeado de modo brutal solo por pertenecer al lado marginal de la vida social. Casabé logra mixturar de modo magistral el imaginario de ambos relatos gracias a una extraordinaria puesta en escena y a una narración de tono clásico amparada en el linaje del mejor cine de género. La directora se atreve a llevar su relato a una tensión fílmica que puede emparentarse en el uso que la directora hace de la cámara y del sonido al trabajo de Lucrecia Martel en La ciénaga, icono máximo de la historia del cine argentino contemporáneo. En la adaptación cinematográfica de la literatura de Enríquez las distancias de clase entre Nati y Silvia son menores que en el cuento homónimo y esa decisión es interesante porque al eludir la cuestión social la película refuerza la tensión erótica pasando a ser el eje de la narración la competencia pasional. El comentario social que da cuenta de la Argentina de la convertibilidad se hace presente en El carrito, el otro relato sobre el que hacen foco Casabé y Naishtat. El carrito que sobrevive a la golpiza que sufrió su propietario se torna entonces una presencia ominosa que pesa sobre los sobrevivientes y testigos de la brutalidad cometida. Esa manifestación simbólica del no te metas tan propio de la argentinidad finalmente se transformará en una especie de maldición que recaerá sobre los integrantes de ese vecindario que habita Nati junto a su tia. Casabé no necesita demasiado más para dar cuenta del momento en el que sucede su historia y lamentablemente ese momento en términos de composición del tejido social se parece mucho a este tiempo de la Argentina gobernada por la misma derecha de siempre pero con otros actores encabezando la dirección del proyecto político económico. Las charlas iniciales en la casa de Silvia en la que el plan era pasar el tiempo escuchando música y en donde las bandas que se escuchaban eran Sumo y Las pelotas bastan y sobran para captar el tiempo histórico del relato al igual que la referencia a ICQ, un programa de mensajería instantánea muy popular a fines del siglo XX. Casabé al igual que Caetano y Stagnaro en la fundacional Pizza, Birra y Faso se luce en la utilización del espacio callejero para narrar su historia. Nati chateando con Diego en el locutorio del barrio o buscando pantalones a bajo precio dan cuenta de la época que habitan al igual que los constantes cortes de luz y la esperanza de que algún programa de preguntas y respuestas televisivo funcione como una solución a la crisis económica que funciona como fuera de campo a lo largo de todo el film.

Ficha técnica:

La virgen de la tosquera

Argentina- España- México. 2025

Dirección: Laura Casabé

Guion: Benjamín Naishtat.

Intérpretes: Dolores Oliverio, Isabel Bracamonte, Candela Flores, Fernanda Echevarría, Agustín Sosa, Dady Brieva, Luisa Merelas.

Duración: 95 minutos

 

Juan Pablo Susel Autor
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