Cuerpos profundamente contemporáneos
Sección Danza - Revista Llegás
Danza

Cuerpos profundamente contemporáneos

A punto de estrenar en el gran Teatro Colón una de las primeras piezas de Philip Glass y Robert Wilson, el bailarín y coreógrafo Gustavo Lesgart repasa toda su carrera y comparte su mirada sobre su nuevo trabajo.

16 de junio de 2023

El próximo 13 y 14 de junio el Colón Contemporáneo estrena Einstein on the beach (Einstein en la playa), una pieza creada por Philip Glass y Robert Wilson que fue presentada en el festival de Avignon de 1976 con coreografía de Lucinda Childs. cuyo solo en el primer acto de la ópera es recordado como un manifiesto de la danza minimalista que ella acababa de inventar. “Es un trabajo emblemático porque es el primero de Glass y Wilson en colaboración, eran muy jóvenes y como no conseguían quien quisiera presentarlo, hicieron un founding para poder alquilar el teatro y pagarle a la gente que trabajaba”, remarca Gustavo Lesgart, uno de los bailarines solistas de la obra.

Lesgart es coreógrafo, bailarín y maestro de danza contemporánea, su recorrido abarca colaboraciones con los grupos argentinos Nucleodanza, El Descueve y De la Guarda, coreografías para el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, el Ballet de la UNA, el Ballet Argentino, el Ballet Contemporáneo de Tucumán, el Musikkteatrett i Trondheim (Noruega) o el NYU Ensemble (EEUU), presentaciones por festivales de todo el mundo y una nominación al Premio Trinidad Guevara como mejor coreógrafo.

La dirección de la obra está a cargo del músico, compositor y gestor cultural Martín Bauer, quien se encargó de convocar al cantante, actor y bailarín Carlos Casella, ex integrante del emblemático grupo El Descueve, como coreógrafo. “Carlos armó un elenco de diez bailarines que provenimos de la danza contemporánea independiente de la ciudad de Buenos Aires. Me encanta resaltarlo porque no es fácil ser un bailarín en la escena independiente así que estoy muy contento de eso; son ocho bailarines jóvenes y estamos Marina Giancaspro y yo como solistas de ese elenco, es un placer haber sido convocado”, expresa Lesgart quien adelantó que la pieza está construida por módulos que no necesariamente están conectados entre sí salvo en el concepto de elaboración de los materiales (la música instrumental, lo coral y la danza), pero que no es una ópera con un contenido narrativo.

“Hay dos bloques de danza pura que se llaman Danza 1 y Danza 2, que bailamos Marina Giancaspro y yo,  y aunque la obra original no estaba dedicada exclusivamente a la danza, Martín pidió que estemos Marina y yo interviniendo con los actores y las actrices, así que en esta versión intervenimos de una determinada manera en la acción con ellos”, explica este bailarín y coreógrafo cuya concepción del movimiento ha ido transformándose desde las danzas de sus inicios en la década de 1980 hasta su mirada de hoy, atravesada por el sentido del tacto y la espacialidad.

“Uno está en erosión continua todo el tiempo” expresa Lesgart, quien considera que las formaciones en lo que se conocía como Nueva danza, el estudio en relación al espacio el passing trough, su vínculo con David Zambrano y Kristi Simson, así como las colaboraciones con otros coreógrafos y otros cuerpos, enriquecieron sus ideas en relación a la danza y a la materialidad del cuerpo, del tiempo y del espacio. Pero fue al leer Los ojos de la piel, texto del arquitecto finés Juhani Pallasmaa, aquello que más lo movió: “En principio la idea de lo háptico, porque para que todos los sentidos funcionen tienen que ser tocados, al ojo lo tiene que tocar la luz, al sonido lo tiene que tocar la frecuencia sonora, la sensación interna es táctil, lo que uno siente de su propio cuerpo es tacto”. Lesgart indica que al poner el toque como como actividad principal al bailar con otres, modificó su danza, no la forma sino cómo estar disponible para que ese contacto se transforme en la multiplicidad de formas posibles que tiene ese encuentro. Dejó de estar interesado en el lenguaje sostenido en la forma para pasar al lenguaje sostenido en la acción, rodar no tiene una manera única, tiene tantas maneras como personas haya.

Mientras ensaya cada día en el Colón sin poder desatender todas las otras actividades docentes que tiene, recuerda lo que fue la pandemia y el regreso a la presencialidad: “Veníamos de un tsunami y había que hacer como que no había pasado nada, pero las prácticas no son iguales, no pueden ser iguales. Yo realmente había quedado muy movilizado,  un poco pesimista en relación a cómo retomar la actividad, teniendo en cuenta que todas las prácticas que venía haciendo hasta el momento tenían que ver con la cercanía, la grupalidad, la relación de lo singular con lo grupal y ese espacio de intercambio”.  Lesgart considera a la clase como un ámbito sensible donde hay que poder llevar adelante determinados contenidos que tienen que estar resonando en las personas que están ahí presentes, por lo que fue angustiante, al reanudar la actividad, sentir que algo había cambiado internamente y su interés se había movido de lugar.

Al retomar el contacto en la presencialidad, el desarrollo de su trabajo se afirmó en el sentido de una apertura al presente, al vínculo entre los cuerpos, a eso que sucede en el espacio entre medio. “La acción de tocar es una acción que sigue guardando un espacio entre los cuerpos, es un concepto importante para mí en el sentido de que cuando uno baila en contacto con otre, sigue dándole valor a un espacio entre esos dos cuerpos, sigue habiendo un intersticio entre esos dos que es un espacio a tener en cuenta porque es el espacio de la comunicación”, afirma Lesgart.

En esta ópera minimalista, la comunicación es un hilván de patrones sonoros en el que los intérpretes de la danza independiente serán parte del diálogo kinético con el público desde su sensibilidad táctil, para poder resonar en esta propuesta en la que los cuerpos son profundamente contemporáneos.

 

Teatro Colón.13 y 14 de Junio.a las 20:00hs.

Intérpretes: Gustavo Lesgart., Marina Giancaspro, Luciana Brugal, Eugenia Roces, federico fontán, ramiro cortez, mariela puyol, constanza feldman, gerardo merlo y lucas minhondo

Equipo Creativo: Alejo Moguillanski, Carlos Casella, Matías Sendón, Luciana Gutman, Mariana Tirantte

Director Musical: Léo Warynski

Director de Escena: Martín Bauer

Dulcinea Segura Autor
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