El Informante. La vida cotidiana durante el estalinismo
(Ed. Siglo XXI)
Este libro es un pequeño tratado sobre los despliegues del poder. Algunas escenas son trágicas, otras ciertamente ridículas: como suelen ser los flujos del poder.
El informante es un capítulo de la gran obra de la historiadora australiana Sheila Fitzpatrick: La vida cotidiana durante el estalinismo. Cómo vivía y sobrevivía la gente común en la Rusia soviética recortado por la Colección Clásicos 60 de la editorial Siglo XXI. Claramente el recorte tiene una intención literaria “en sì”: este libro puede leerse como una brevísima novela de espionaje en medio de una “sociedad de control”.
Haciendo foco en la década del 30 del siglo pasado, Fitzpatrick analiza detalladamente las acciones del Comisariado del Pueblo de Asuntos internos (NKVD) y su presencia invisible en todas las prácticas sociales y culturales, ademàs de sus producciones màs inocentes : “ Los chistes, los rumores y las canciones de moda conocidas como chastushki pertenecían a una esfera literaria y subversiva de la cultura popular, donde los valores oficiales y clichés era tergiversados ex profeso”.
Todo era importante para los agentes en su afán poético de conocer la verdad del alma rusa.
“El que quiera restaurar el comunismo no tiene cabeza; el que no lo eche de menos no tiene corazòn”- dice Vladimir Putin. Pues bien, para aquellos nostálgicos de buena corazòn, El informante. La vida cotidiana durante el estalinismo describe el transcurrir social en los mercados, en los bares, en las asambleas campesinas, en las filas para conseguir provisiones, y pone de manifiesto cómo esa vida contaba con una rigurosa vigilancia y con un aparato de interpretación en pos de un objetivo revolucionario.
Es visible que las estructuras de vigilancia no han desaparecido.
Es innegable que los gestos emancipadores si.
Juan Crespo.
Libro: El informante. La vida cotidiana durante el estalinismo.
Autor: Sheila Fitzpatrick
Editorial: Siglo XXI
págs: 100