Un viento sacude los árboles y azota las hojas amarillas contra el asfalto de la ciudad. Es domingo, observo que el sol quiere esconderse temprano. El clima desapacible despierta pensamientos que trato de apartar con entretenimiento virtual, música o mate. Me voy para el teatro deseando que la ficción me saque de esta sensación distópica.
Con un viaje me encuentro. Un viaje interno, sí, pero también con un viaje a Holanda que comienza en dos semanas. Sofi y Lara son pareja, se van con lo que cabe en una valija. Están empezando la tercera década de sus vidas. La carrera poco redituable ya está hecha, los hijos no son un plan por ahora, la convivencia salió bien ¿Qué proyecto puede venir para ellas en este contexto, en este país? El desafío no solo está puesto en lo económico, la felicidad que buscan también es vincular e individual.
Disímiles, marcadamente diferentes sus personalidades y su mirada, se encuentran con la posibilidad de ensayar un camino nuevo en su relación. Una working holiday visa, puede resultar bien para viajar sin dinero, para correrse de una situación que apreta en el deseo, pero ellas son un poco grandes para la aventura del mundo y demasiado jóvenes para otras cosas. Ante esa coyuntura íntima y social es que las encontramos hoy.
Cata irrumpe, se cruza con Sofi en la calle, fueron amigas en la infancia y la adolescencia. Está ¿embarazada?, la saluda contenta, felíz de verla, radiante. Recién llegada de España y de visita en Buenos Aires, propone un encuentro para ponerse al día. Sofi le anticipa que pronto se va a Holanda, porque a Lara le ofrecieron un trabajo de directora de orquesta allá. Verdad y mentira salen de sus labios pero todo lo que está por acontecer bastará para que yo y los que están conmigo en el primer domingo frío del otoño hagamos la catarsis.
Algo verdadero es una historia simple que bien podría ajustarse bajo el corolario de que lo personal es político. ¿Cómo se insertan los deseos y aspiraciones de la clase media en un sistema que impone los pasos para la felicidad y la vida? ¿Qué nos decimos unos a otros cuando el camino que trazamos no se ajusta al deber ser colectivo y la frustración la vivenciamos como individual? La trampa mortal de la sociedad aflora en el aire escénico.
Paula Fanelli, su directora y dramaturga, es egresada del EMAD, docente y tallerista de escritura creativa y teatral. En esta oportunidad nos brinda un texto en apariencia sencillo, pero que con su dinamismo hipnótico hace que no te pierdas ni una sola palabra. Silencios incómodos, cruces, y aproximaciones se dan en estos diálogos dónde el humor lo cubre todo y una sensación liviana esconde la profundidad de los temas que se tocan. Una sola tarde dónde tres actrices increíbles, equilibradas y bien dirigidas, se dicen verdades veladas.
Esta obra teatral que podría ser una Lost in translation antes de salir para Japón, si buscáramos una analogía fílmica, logró correrme del mood del domingo. En una sala minimalista del barrio de Palermo demuestra que el teatro y sus recursos mínimos todavía pueden trascender la dopamina inútil que genera el entretenimiento moderno, aún cuando el lunes nos pisa los talones.
Actores: Carla Appella, Lula Kesseler, Eugenia Martinez
Dramaturgia: Paula Fanelli
Dirección. Paula Fanelli
Lugar. Centro cultural Thames
Dirección: Thames 1426
Día: Domingos
Hora de las funciones: 19hs
Créditos fotos: Johanna Rambla