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Domin Choi

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Las grandes obras maestras del siglo XXI son series.

Tarantino, Netflix y el capitalismo estético. El teórico Domin Choi analiza la contemporaneidad desde las artes visuales logrando una mirada lúcida y personal.

Los  teóricos  no deben hablar para sí mismos  y sus colegas.  Dan ganas de irse a las manos con ellos  por su jerga misteriosa. Debería ser considerado un delito intelectual que un pensador codifique sus textos volviéndolos inaccesibles para el gran público ya que “el crítico” construye también el “objeto artístico”.  O sea, tiene una función social. Domin Choi, docente en UBA, la UNA y la FUC parece estar en desacuerdo con este encriptamiento teórico y en su reciente libro El fin de lo nuevo lee la contemporaneidad desde las herramientas que le brinda diferentes teorías volviéndola legible para un público amplio. Su texto conecta y sintetiza los conceptos de ese dialecto narcisista donde Agamben, Deleuze, Zizek, Derrida, Benjamin, Daney, entre otros, parecen estar en un bar jodiendo y comentando sus ideas sin tanta vuelta. Choi traduce, se comunica y esto le permite analizar sin prejuicio las producciones de la “industria cultural” y postular estas mismas no como mero efectos de los procesos económicos, históricos y sociales. Entender el mundo a través del cine. Es una posibilidad.

En El fin de lo nuevo, libro nacido de un seminario de la UBA, Domin Choi realiza un diagnóstico agudo sobre cine y series contemporáneas con erudición para los entendidos y absoluta claridad para los no iniciados.   

¿Qué vemos cuando vemos una película? Desde ya, la respuesta podría ser infinita y por eso mismo tal vez imposible. Pero El fin de lo nuevo. Un panorama aleatorio del cine contemporáneo, segundo libro del teórico y docente Domin Choi, puede leerse como un esmerado y lúcido intento por tratar de contestarla. Porque ante todo este libro es una herramienta, un arma de expansión masiva no solo para cinéfilos, críticos o aquellos que se detienen a pensar el cine sino también para el espectador raso, que muchas veces picado por la curiosidad desearía ahondar un poco más, desentrañar al menos algo de ese misterio latente que parece estar agazapado detrás de las imágenes.