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juan crespo

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Los muertos que entierran a los muertos.

La alienación es un extrañamiento de sí mismo. El trabajador pierde distancia entre él, sus deseos, sus afectos, su potencia y lo que produce para el mercado. Hay un efecto de inversión teológica: el hombre crea a Dios, se aliena con él y sostiene luego que es creado por esa entidad suprasensible. Lo venera; pone lo más propio de su subjetividad en manos de algo difuso, lejano y perfecto en contradicción con su auto-percepción humana y fallida. En los últimos 30 años el capitalismo en su forma “neoliberal” igualando todo a la doctrina del valor no solo borra sus capacidades de captura infame si no que propone desear estar dentro de ella. Estar por fuera es no estar, es no ser: sin trabajo no hay dinero, sin dinero no hay consumo, sin consumo no hay ser. Los empleados de esta funeraria están capturados en su forma de vida que gira en torno a su trabajo y sus pequeños gestos. La propuesta de Christian García gira en torno al tiempo viscoso de trabajadores zombies que están en contacto permanente con la muerte. No hay nada vital. Planillas inútiles, entre-dichos, protocolos neuróticos. Casa Linguee es una crítica (o sea una forma de aproximación) a la devastación que produce en nuestros cuerpos el dispositivo del mundo laboral. Son cuerpos impropios, encorsetados por pantalones de vestir, rudimentarios como piezas de una maquina sedentaria. Son cuerpos orgánicos sin su contraparte de intensidad ya que esta fue sustraída por la rutina de este ritual de la nada. Corderos de sacrificio al Dios del Salario. Hay un caminar debilitado: cada desplazamiento es un vía crucis individual. La obra acierta en correr el foco de una dramaturgia contenidista que se relamería en denunciar estos atropellos de la victoria del Capital sobre la vida. Es un naufragio de textos flotantes que se hunden en el intercambio. La obra impone dos Tiempos: el tiempo del personaje de García que viene recomendado y quiere trabajar allí, y el de los empleados abúlicos que lo ignoran sin culpa. No lo ven como un par, como alguien de su misma clase, como un “compañero” para futuras reivindicaciones si no como un cuerpo extraño que es portador de una peste incurable. Casa Linguee es el prólogo del velorio de alguien donde se cumple una máxima del cristianismo: “Sígueme, deja que los muertos entierren a sus muertos”, salvo que en esa casa sepelios, nadie podría seguir al profeta porque todos están muertos enterrados en sí mismos.

Juan Ignacio Crespo.

Casa Linguee

Dramaturgia y dirección: Christian Garcia

Actúan: Paula Aguirre, Ignacio Arroyo, Gustavo Barbeito, Natalio Bellíssima, Yamil Chadad, Darío Coronda Kartu, Lucas Crespi, Estefania D’Anna, Micaela Escandarani, Christian Garcia, Marigela Ginard, Pablo Lopez Barrios, Natalia Pardo, Germán Parmetler, Alejandro Pérez, Daniela Piemonte, Andrés Raiano, Julián Sortino, Ricardo Tamburrano, Martín Urruty

TEATRO HASTA TRILCE

Maza 177

Capital Federal – Buenos Aires – Argentina

Reservas: 4862-0655

Entrada: $ 300,00 / $ 200,00 – Miércoles – 21:30 hs – Hasta el 13/11/2019

El cuerpo es un órgano sexual

80 años, doctora en filosofía, actriz biodramática de Mujer Nómade, Esther Díaz, acaba de lanzar sus memorias Filósofa Punk donde afirma la vida y la sexualidad en medio de infinitas tragedias personales.

Pregunta: ¿Si pudiera ver un documental sobre un filósofo, sobre Heidegger, Kant o Hegel, qué es lo que querría ver?

Respuesta de Jacques Derrida: Que hablen de su vida sexual. ¿Quería una respuesta rápida? Su vida sexual

( Jacques Derrida, en Derrida, película de Kirby Dick y Amy Kofman)

Filosofía y sexualidad. Con el epígrafe precedente Paul Preciado inaugura su épica biopolítica en Testo Yonqui. Testosterona en gel sobre su cuerpo  abriéndose a la era de la farmacopornografía. También heredera de Foucault y adicta a la misma hormona por otros medios y orificios, Esther Díaz, deja registro de una anatomía atravesada por la filosofía, las encamadas pasajeras, la biotecnología estética y las pérdidas innombrables en el libro Filósofa Punk y en el documental Mujer Nómade de Martín Farina. Doctora en filosofía, profesora titular de la UBA, autora hiperbólica, irrumpe en la vida pública con un decálogo de toda su vida privada. Una vida medio de mierda: un padre que le impide estudiar sólo por ser mujer, una madre que sería amante de su único marido por muchos años, una hija adicta y psicótica que termina mal y otro hijo que sigue un destino similar. Chongos marginales y jóvenes como katharsis aristotélica, como purga psicoanalítica de las tensiones y las tristezas. “Al abstenernos de los placeres nos volvemos sobrios y, una vez que hemos llegado a serlo, entonces somos en grado máximo capaces de abstenernos de los placeres” (Aristóteles, Ética nicomaquea). Díaz abjura de la askésis  para erigirse como mujer del placer y se entrega a la Aphrodisia sin ánimo de gobernarse a sí misma ni a los demás. Se refriega por la concha las partes superiores e inferiores del alma. No hay arriba ni abajo ni partes privilegiadas. Militante del orgasmo, el bótox, la contra-sexualidad y los dildos ergonómicos a los 80 años. En Mujer Nómade se revuelca piola con un pendejo tatuado. Su tarea es ser una iconoclasta de las edades avanzadas y sus prescripciones. Spinoza: “nadie sabe de lo que es capaz un cuerpo”, quizás Esther Díaz tampoco lo sepa pero su actitud confirma que la indagación anatómica vale la pena.

Destratada por la Secretaria de DDHH, Para todes, tode. Plan de lucha, expo curada por Kekena Corvalán, se aventura al hecho inédito de cruzar género y memoria.

“Los elementos exhibidos en la muestra Para todes, tode recientemente inaugurada en el Centro Cultural Haroldo Conti, no representa manifestación alguna de la secretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación” ¿Cuáles son los elementos exhibidos? Varios, ya que la muestra citada contiene los trabajos de más de 100 artistas feministas, lesbianas y trans no binaries que van desde grabados, serigrafías, performances, reescrituras de manifiestos (como el de Delia Cancela, intervenido por Sasa Testa), la recuperación de los dibujos hechos durante el trabajo antropológico de Rita Segato hasta la vedette excéntrica de todo el bardo: La virgen abortera. Es por esta estatua  y no por otra cosa (corre el rumor que van algunos a rezarle) que la Secretaría de DDHH se devela  y exhibe sus intensiones vetustas. La curadora de la exposición Kekena Corvalán, docente e investigadora, desactiva este berrinche y prefiere hacer un ejercicio de totalización de Plan de Lucha. La muestra sintetiza en el espacio de la ex-ESMA memoria y género en un contexto social donde las reescrituras disputan la primacía de estos dos términos en tensión.  En la misma zona donde los cuerpos fueron abollados estos se redimirán en busca de un futuro esplendoroso, siendo esta vez los victimarios del poder quienes se arrojen al mar de la vergüenza que tienen.

Teatro y Peronismo: mentir es un saber argentino

Con Un almuerzo argentino, Bernardo Cappa vuelve a la carga sobre ese misterio político inmortal y ubica allí el germen de la actuación nacional.

Kafkiano y con mirada de roedor  Bernardo Cappa susurra post-función de Un almuerzo argentino: “Yo no soy peronista, pero los actores sí y le dan esa impronta”. Laclau, el peronismo como Significante Vacío que puede significarlo Todo.  Totalización. ¿Sigue siendo posible esto en la época de los flujos, los rizomas y la deconstrucción? Casi es fascista preguntar si algo es posible, si algo tiene Sentido. Si algo Es. ¿Y el Peronismo es? ¿Qué? Sabemos que es Incapturable (referencia intencional a Szuchmacher y al teatro). Sabemos que el representante de Dios en la tierra lo es. Que es una obstinación. Que sus feligreses son incorregibles. Que es un recuerdo que da votos. También es una máquina de poder indestructible. Un virus en el lenguaje y como el propio lenguaje siguiendo el diagnóstico de Burroughs.