La soportable levedad de la coyuntura

Rubén Sabadini y Carla Di Grazia unifican sus orígenes dispares en 80 de un minuto dando como resultado una obra imposible de capturar.

Lo inclasificable es una categoría superior en las clasificaciones. Los creadores por su propio oficio buscan que su Objeto sea una Especie de solo un miembro. Un objeto inédito, que no pueda repetirse, ni ser copiado ( y que debería ser pensado como inútil, y ahí radicaría su potencia política).Pese a que siempre tendrá un vínculo innegable con su época de producción, el creador aspira a lo trascendental y transhistórico. 80 de un minuto está saturada de coyuntura y no es pretenciosa en su trascendencia. Entiende que su decodificación es extremadamente actual. Rubén Sabadini (Trópico del plata) y Carla Di Grazia  (Todo piola) trabajan con una dramaturgia (escénica y literaria) fragmentada siguiendo los designios de la hipertextualidad.

Las distintas “nano” situaciones se sirven de la sustancia de los memes (unidad mínima de información cultural), de la gramática de los posteos y su interpelación intempestiva, de los videos virales  y las fake news. La Hibridación entre un director de formación clásica y una bailarina de poses contemporáneas funda in vitro un espectáculo de la velocidad y la acumulación.El ensamble actoral se arma y desarma para encarar cada fragmento como algo que recomienza.  Suspensión del tiempo lineal y de la actuación esperable para evitar el mercantilismo de las Formas performativas. Sabadini ratifica: “No pienso en términos de efectos, pero hay aunque no sean buscados.  La especulación del efecto que se quiere causar en el espectador es más propia del teatro comercial o del que se le quiere parecer. En esta obra solo hay una pulsión hacia la acumulación”. No hay marcaciones precisas de intervención dramática: el acontecimiento contingente por encima del ensayo disciplinario.

Queda entonces  80 de un minuto convertido en una heterotopía: un lugar real en el que se yuxtaponen diferentes espacios incompatibles, contra-espacios donde se suspenden las normas morales. Provisorios.  Esto atraviesa todo el desarrollo de la obra. Cualquier intento de describirla iría en contra de su artificialidad, de su erotismo y de su poética trabajada como máquina nómade que produce enunciados.

– “Miles de fieles enfervorizados hacen cola para entrar a la misa del Cristo del culo de mandril. Donde hubo una vez un zoológico hay una catedral de La iglesia de los últimos días del Cristo en el culo de mandril”.

– “Soy de la generación que no siente nada, soy de los que viven perdidos en sus pensamientos, soy de los que se pasan horas estando solo y sin hablar con nadie, hay días donde saco un promedio de cuantas horas me las paso estando solo y sin hablar con nadie y llegue a la conclusión de que aproximadamente 16 hs. Sí, algo así como 16 horas por día  no hablo con nadie.”

“Tiempo después descubrí que lo que realmente ella puede amar y la excita es ni más ni menos que el pasado.”

Y así todo el tiempo. Relatos delirantes al estilo de Cesar Aira, la crisis de la experiencia, los males de la contemporaneidad con tintes estadísticos y reflexiones sobre el amor coexisten como en una página de inicio. Todo tiene el mismo valor. Es indistinto el ordenamiento. La obra dramática se convierte en una obra-espacio para ser habitada. Lo múltiple atraviesa todo sin diseccionarse. El vestuario no tiene referentes concretos, no hay tema metafísico, ni personajes, ni curva dramática, ni desplazamientos miméticos. Eso sonaría demasiado falso y verticalista. Reaccionario. 80 de un minuto trabaja lo horizontal, la igualdad de las potencias en nosotros mismos investidas en el vínculo con el otro. ¿El Otro? ¿Hay Otro enfrente de mí? ¿Qué es esto? En el final la respuesta emerge  inclasificable y concreta como el Monolito de Kubrick. Confrontarse con la Nada como garantía del Ser.

Por Juan Ignacio Crespo.

 

Intérpretes: Marina Caracciolo, Federico Fernández Mardaráz, Cecilia Gil Mariño, Aldana Illán, Gabi Maiarú, Agostina Maldino, Poppy Murray, Mauro Telletxea

Dramaturgia: Rubén Sabadini

Diseño de movimientos: Carla Di Grazia

Co-Dirección: Carla Di Grazia

Dirección: Rubén Sabadini

 

EL PORTON DE SANCHEZ

Sánchez de Bustamante 1034

Entrada: $ 300,00 / $ 250,00 – Jueves – 21:00 hs

 

 

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