Desde que la UNESCO eligió el 29 de Abril para festejar el día internacional de la danza, este mes es cada vez más esperado por la comunidad dancística de nuestro país. El 29A es una celebración que además sirve de excusa para visibilizar la situación de un sector que crece exponencialmente generando identidad cultural, fortalecimiento social, salud integral y riqueza económica, pero que, sin embargo, continúa como actividad lúdica precarizada. Por eso, cada abril, la comunidad se reúne para hacer visible esta situación y volver a presentar el proyecto de ley nacional en el Congreso.

Pero hoy el festejo de la danza llega en plena pandemia, con la población encerrada en cuarentena y con el rubro en pausa obligada, como muchxs otrxs trabajadores del país y del mundo, visibilizando como nunca las necesidades de un sector que continúa el reclamo por sus derechos.

En el 2010 bailarinxs, coreógrafxs, docentes, gestores, investigadores, técnicxs y terapeutas de la danza, entre otrxs trabajadores, crean el Movimiento Federal de Danza (MFD) para agrupar a toda la comunidad dancística. Como expresa Mariela Ruggeri, referente en la lucha por la ley, “hace falta organización para poner el foco en los circuitos laborales, porque la legislación puede tardar y se pierde de vista la necesidad de organizar el otro aspecto (el laboral). El mayor problema de la danza no oficial es que no tiene organización”. Ausencia que, junto a la falta de legislación, queda de manifiesto en estos días en que la comunidad se encuentra en estado de emergencia.

El MFD agrupa ocho regiones culturales[1] que están representadas a través de comunicadores provisorixs, quienes fueron elegidxs en 2019 a través de una asamblea que se hizo en el Centro Cultural de la Cooperación con apoyo de instituciones provinciales y prácticamente todas las secretarías de cultura del país.

El proyecto de la Ley Nacional de Danza es una herramienta que facilita los mecanismos de producción, difusión, distribución y circulación de los proyectos de los artistas de la danza de todo el territorio nacional y que se propone frente al vacío legal y la ausencia de políticas de Estado, en evidencia en estos días donde millares de trabajadores del sector están tratando de inventar alternativas para sostener una economía de por sí endeble, que no cuenta con legislación laboral que los proteja. La ley busca promover la federalización, la democratización, la pluralidad y la diversidad de la danza. Esta batalla, que hoy se enfrenta con la crisis de la cuarentena, sigue en pie y sin pausa desde el 2010 hasta el presente.

La nueva asamblea general para elegir representantes regionales del MDF estaba pactada para realizarse el 29A en Posadas, porque Misiones ya tiene su ley y en esa fecha iba a estar creado el primer Instituto de la Danza. Gabily Anadon, comunicadora provisoria del NEA, cuenta que lograron la sanción provincial en octubre de 2017, luego de un camino de difusión sobre la ley en todas las localidades misioneras mediante distintos eventos de apoyo, la suma de colegas y una mayor participación del interior de la provincia.

Gabily reconoce que los eventos del 29A fueron creciendo e instalándose cada vez más en la sociedad. “Se hizo el primer Festival Provincial de Danza, muy participativo, que llevó a empoderarse a muchas mujeres del interior quienes llevaron a cabo un evento que generó impacto sobre los intendentes que pudieron ver las posibilidades que tiene la danza.”  Este mes se estaba organizando un megaproyecto cultural y turístico para la Semana de la Danza, con la idea de crear redes laborales. Pero todo se encuentra en suspenso por la cuarentena obligatoria. “En este momento hay una comisión creada para la Semana de la Danza que está haciendo contención a los trabajadores”, apunta Gabily.

Daniel Payero Zaragoza, comunicador provisorio de la región Centro y articulador con otras provincias como Entre Ríos y Córdoba (donde hace poco hubo una primera asamblea informativa), cuenta que lo que se está forjando ahora es un mapeo donde se pueda visibilizar quién es la ‘comunidad de la danza’ a nivel federal. Se trata de la creación de un registro de trabajadores a través de un formulario elaborado por el movimiento federal. “Una tarea informativa y de construcción de una red federal y nacional de acciones conjuntas, de conocerse entre les que están en el sector, para estar unides y organizades. Para eso tenemos un whatsapp donde se comparte información del país en materia de danza que será volcada a una plataforma”, aclara Daniel. Una web con contenidos de todas las regiones culturales para que cada una cuente con un portal en el que manejar el material y acceso a lo que está pasando en las demás regiones. “Va a tener una bolsa de trabajo con la idea de generar empleo y además un circuito de festivales (circuitos laborales). El objetivo es ir a lo máximo”, puntualiza Ruggeri y sostiene que para que haya interés y no pierda estado parlamentario, “tiene que ser una comunidad organizada y visible con una línea política de la mano de algunx legisladorx”.

El MFD se acaba de reunir con la Secretaría Nacional de Desarrollo Cultural y la Dirección Nacional de Industrias Creativas, quienes se comprometieron a oficializar el Registro Nacional de Trabajadores/as de la Danza para tener una estadística que brinde un panorama más claro y empezar a accionar sobre la realidad que atraviesa la comunidad en esta cuarentena, además de incluir efectivamente a la danza en el Mercado de Industrias Creativas de Argentina (MICA).

Por Dulcinea Segura

Info: www.movimientofederaldedanza.com.ar

FB: Movimiento Federal de Danza

IG: @movimientofederaldedanza

La Ley Nacional de Danza y Movimiento: El proyecto fue presentado por última vez en 2018 a Daniel Filmus, quien al dejar su banca lo traspasó hacia quienes quedaron en su lugar. También tiene el apoyo de la Dirección Nacional de Innovación Cultural, a cargo de Luis Sanjurjo, y de Diego Boris del Instituto Nacional de la Música.

El proyecto establece la creación de un Instituto Nacional de la Danza y el Movimiento que fomente la actividad de la danza no oficial a través del otorgamiento de subsidios a artistas de la danza y del  arte del movimiento (coreógrafos, bailarines, grupos, solistas y videastas); y a espacios con fines escénicos, financiando el mejoramiento o creación de salas con capacidad para el desarrollo de la actividad de la danza. La creación de un registro de espacios y un registro de grupos y solistas. El apoyo a la investigación en el área, la difusión, el equipamiento de centros de archivo, documentación y bibliotecas con temáticas referidas a la danza; y los gastos de edición de libros y publicaciones en general relacionados a la temática.

[1] Estas regiones son: Región NOA (Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, Jujuy, Salta); Región NEA (Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones); Región AMBA (CABA- Área Metropolitana); Región Buenos Aires; Región Centro (Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos); Región Cuyo (La Rioja, Mendoza, San Juan, San Luis); Región Patagónica Norte (La Pampa, Neuquén, Rio Negro) y Región Patagónica Sur (Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego).

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2 Comentarios

  1. Excelente sigamos con más fuerza en esta cuarentena tomando impulso para dar el gran salto que estamos necesitando por un ley nacional LA DANZA EN VIDA , ACCIÓN Y MOVIMIENTO

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