Ahí vienen bajando los rubios con su desparramo espástico, su energía volátil, su atención cambiante. Llegan en tropel caótico con sus heladeras de picnic, sus selfies y su pelota playera. Se pelean y se pegan, compiten en imbecilidad pero también despiertan ternura. Marchan hacia el desastre. 

El Grupo Krapp, uno de los colectivos más relevantes e irreverentes de la danza local, está de estreno. Después de trabajos inolvidables como Mendiolaza o Adonde van los muertos, vuelven con otra propuesta fascinante en su particular estilo que cruza lenguajes y salta lógicas convencionales. Esta vez, retoman los personajes de pelucas que habían aparecido en su obra anterior. De esa indagación surgen estos rubios -un poco niños, un poco bestias- que ahora son protagonistas.     

Incorporan además una novedad. Hay danza, teatro y música como es habitual, pero también hay cine: un film dirigido por Alejo Moguillansky y producido por El Pampero Cine se proyecta sobre el cierre, culminando el trabajo en escena.  

El absurdo, el humor y la violencia marcan el tono de la obra. Se ven movimientos coreografiados, pero también caos y desarmonías buscadas. La avanzada de los entrañables e insoportables rubios tiene cierto aire a la comedia de Jacques Tati 

Todo parte con la presentación de los integrantes y sus objetos, que son exhibidos casi como pruebas. Ahí está el germen de lo que vendrá. Luego los elementos encontrarán su entorno y los cuerpos serán poseídos, habitados por una progresión descontrolada, un costado indomable. 

 Por Paula Boente 

foto: sandra cartasso

Creación e interpretación: Grupo Krapp: Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro, Fernando Tur. Dirección coreográfica: Luciana Acuña, Luis Biasotto Dirección y montaje: Alejo Moguillansky El Cultural San Martín, Sarmiento 1551; sábados a las 21 y domingos a las 19; desde $250 

 

Autor

Escribir comentario