Grupo CABEZA es una colectiva de escribas y también, un agente político. Formada por Mariana De La Mata, Consuelo Iturraspe y Laura Sbdar, se autoproclama como feminista y lo demuestra, por ejemplo, en este proyecto escénico que se llama Un tiro cada uno y surge a partir de la investigación de casos de femicidio. A través de un proceso de hibridación entre lo real y los mecanismos de la ficción, la pieza -y la puesta- buscan operar sobre lo que nos rodea para, al calor de los movimientos de mujeres y disidencias locales, regionales e internacionales, visibilizar la violencia machista, derribar al patriarcado y convertir al feminismo en cosmovisión hegemónica.

La historia tiene un final tristemente conocido: una adolescente es asesinada tras padecer violencia sexual. El camino a ese desenlace es en lo que ahonda la propuesta: la interacción entre los tres pibes que la matan, Ale, Nacho y P; las reflexiones íntimas que Rocío hace en su diario e incluyen desconcierto e inseguridades típicas de su edad; la noche del horror y, hacia el final, los relatos que los homicidas hacen sobre el hecho una vez consumado. De este panorama, en el que los adultos no aparecen como voz, se deducen los mecanismos arraigados, reproducidos y que parecen imposibles de franquear que envuelven a este grupo, (una sinécdoque de la sociedad) y perpetúan la violencia.

La obra recurre al decir y sus protagonistas son las mismísimas dramaturgas. Por lo tanto, la construcción de los personajes resulta austera, cruda. La transposición de autoras/actrices mujeres a personajes varones es de trazo grueso, casi aséptico. Es que la puntería de Un tiro cada uno no pasa por ahí, sino por lo que la colectiva tiene para declarar y quiere que los espectadores oigamos.

Dramaturgia, dirección e interpretación: Mariana De La Mata, Consuelo Iturraspe y Laura Sbdar. Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, Av. Corrientes 2038; sábados, a las 21hs; $130.

Por Julieta Bilik

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