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El incansable recorrido de Sebastian Kirszner y su grupo por sostener esta preciosa sala, nada más ni nada menos que sobre la avenida Corrientes en el barrio de Almagro.

Podría empezar por afirmar que (La Pausa) Teatral es un escalón más de un recorrido. En un principio allá a lo lejos, la pregunta giraba alrededor de “quién soy”, y un primer intento de respuesta me acercaba a la actuación, y me alejaba de ese primer esbozo de adultez que era la facultad de medicina… luego, me acercaba a la dramaturgia, a escribir teatro… luego a la dirección teatral y al trabajo colectivo…Esta gran pregunta motor, nunca satisfecha, abre nuevos campos de trabajo, nuevas hipótesis de obras, va consolidando un grupo. Luego de un tiempo hay una poética que tiene que ver con lo grupal, y aparece la fuerte necesidad de un espacio físico, un lugar donde ensayar con libertad horaria, un espacio donde se puedan agujerear las paredes si la puesta escénica lo necesita. Así aparece (La Pausa) Teatral, un lugar que también fue producto de mucha investigación inmobiliaria, porque ésta estaba orientada hacia un lugar físico que se adaptara al presupuesto con el que contaba, y al mismo tiempo que pudiera transformarse en un teatro. Busqué más de un año éste lugar. Allí, al fondo de un “ph”, una vieja fábrica de sombreros en estado de abandono, “a reciclar”. Las paredes ya estaban tiradas, y ahí se vislumbraba un espacio escénico en lo que eran tres habitaciones. Olor a humedad (todavía no pude erradicarla), pero también un olor que nunca había olido en mi vida, caños tapados y fermentados que emanaban un olor que te acompañaba el resto del día, hasta el punto de impregnar tus papilas gustativas, y que las comidas tuvieran ese olor. Era octubre del 2014, y ya tenía la llave. Abro la puerta por primera vez, y: neurosis… Música a todo volumen que venía de los vecinos de arriba. La pregunta se abría nuevamente, había que transformar radicalmente el espacio. Llamo a la gestora de la habilitación y le pregunto si puedo hacer una losa en el patio y hacer un “teatro bunker” solo con una ventana. Me dice que lo ve complicado, salvo que ponga un sistema de ventilación electromecánica (cosa rara en ese momento para una sala, pero ahora la AGC “Agencia Gubernamental de Control” la intima en varias). Listo, cierro el patio. Ventilación electromecánica.  Como todas las salas, un largo proceso de intimaciones, pedidos que no se correspondían con el anterior, pero el más difícil: habilitar esos ductos de aire que vinieron a acustizar mi neurosis. Cuestión que el trámite se “cajoneó”. Llamaba todos los días (sí, todos los días), para ver si se destrababa, hasta que empecé a ir. Bastante seguido. Hasta que en un momento no se si se apiadaron de mi (o vieron la oportunidad) pero me pidieron “una pequeña colaboración” para destrabar el expediente. Todos conocemos a alguien que coimeó a un funcionario del estado, bueno, si no conocías a alguien, yo puedo ser ese alguien. Desde allí el trámite de habilitación entró un fluido cauce hasta lograr la habilitación definitiva. Mientras tanto, y gracias a la ley de teatro independiente que te permite trabajar con el comienzo del trámite (La Pausa) teatral ya estaba cobrando vida. Producciones propias y no propias. Clases de teatro. Grupos ensayando.  En las primeras tuvo su peso más fuerte, porque empecé a descubrir la gran ventaja de la sala propia: programar varias veces en la semana, cosa rara en el teatro independiente. Así espectáculos como “La shikse” llegaron a estar tres veces por semana a sala llena. Sumado a la posibibilidad de hacer temporadas largas (todo el año), genera una visibilidad que es difícil lograr en los contratos típicos de dos o tres meses. Nos permitimos incluso hacer una dialéctica con el circuito comercial, así es que “La shikse”, luego de hacer temporada un año en (La Pausa) hizo 50 funciones en el Multiteatro de Carlos Rottenberg, en un espacio mucho más grande, sosteniendo la misma lógica de trabajo que acá, y luego de esas funciones, seguimos haciendo la obra en nuestra pequeña sala de Almagro. (La Pausa) Teatral en definitiva, es parte de una gran pregunta, no la responde ni de cerca, por eso seguiremos en la búsqueda.

Sebastián Kirszner

La pausa Teatral

Av. Corrientes 4521

www.lapausateatral.com.ar

 

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