Motor creativo

Un nuevo espacio aparece en Boedo impulsado por la fuerza de la curiosidad, trasformando demonios en ficciones y un deseo: hacer teatro por mucho tiempo más

Todo arranco en el año 2009 cuando regresé de un viaje por Sudamérica, en ese momento le comenté a Ricardo Ryzak y a otro amigo mis ganas de realizar una productora audiovisual. A los pocos meses nos pusimos en campaña para alquiler una casa, donde también tendría lugar nuestro primer estudio fotográfico (Productora Realización Ars), realizábamos fotos sociales y books de modelos, como excusa para poder llevar a cabo nuestros trabajos artísticos. Mientras tanto, retomaba mis estudios de actuación con Guillermo Cacace, quien unos años después me ofreció ser su ayudante de primera en una Cátedra en la Universidad Nacional de las Artes. Ahí fue donde comencé y entendí como mezclar los mundos que más me gustan: el cine y la actuación.

Poco a poco fui profundizando en la investigación sobre la actuación en todos los niveles. Comencé junto a Pilar Boyle a dar talleres en mi estudio de fotografía de actuación frente a cámara. Ampliamos todo tipo de propuestas, un laboratorio de actuación frente a cámara que tenía forma virtual en facebook, luego realizamos intensivos de actuación frente a cámara, talleres bimestrales y retiros de actuación. Los retiros fueron también una gran semilla, ya que en estos días que pasábamos encerrados investigando la actuación frente a cámara, comenzamos a sentir la necesidad de hacer paredes nuestro sueño. Sumado a esto comencé a dirigir mi primer obra, El adiós no se dice, y Pilar también comenzó a armar Teresa esta Liebre. Claramente necesitábamos un espacio. Así fue como nos juntamos con Ricardo, Pilar y Mariano Asseff. Así nos mudamos a una casa a una cuadra de donde estamos ahora, luego de trabajar por medio año intensamente y estar casi encaminados a la habilitación, el dueño se echó atrás por miedos (vaya uno a saber de qué) y tuvimos que reformular el proyecto. Ricardo vio un local y eso fue clave, un día lo fuimos a ver y nos dimos cuenta que ese lugar iba a ser nuestro teatro. Llegamos a Avenida La plata 1331, durante muchos años sin darnos cuenta ensayamos para poder abrir el espacio, durante muchos años, transformamos demonios en ficciones y así juntos pudimos darle paredes a nuestro sueño. Luego de un verano súper intenso en enero 2018, pudimos realizar las obras pendientes y en abril logramos habilitar nuestra querida sala.

Las primeras funciones fueron de nuestro ciclo “Estrella de obras cortas en miniatura”, un viernes y un sábado estallado de gente donde presentamos por primera vez “Parloteos”  y otros artistas pudieron mostrar sus trabajos. Con el correr del tiempo se reestreno “Teresa esta Liebre” luego de una temporada en el Camarín de las Musas. Después llegaron los turnos de Devil y Como Le pondrías obras que dirijo. Junto a Moiras esa fue nuestra programación que ocupo gran parte del primer año de Quirón. Poco a poco fuimos sumando ciclos de cortos para estudiantes, Gallo cantor y Otros posible un ciclo de música.

En abril del 2019 Teatro Quirón cumplirá su primer año de vida. Sabemos que vendrán muchos más, pero ahora nos enfocamos en el momento, en el lugar que estamos, en este presente que cuesta pero que juntos estamos gozando de poder sacar adelante una opción nueva para que la gente del barrio de Boedo puede acercarse al teatro y a la actuación. Teatro Quirón no es algo que nació de un día para otro, no fue algo que simplemente sucedió. Teatro Quirón es producto de las ganas, de gozar lo que hacemos, de repetirnos día a día que tenemos el mejor trabajo del mundo y de poner todo nuestro amor.

Sergio Albornoz es docente, actor, director

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